Entrevistas · Por Elena Martín
20 preguntas de entrevista de trabajo frecuentes (con respuestas reales)
Prepararte para una entrevista no significa memorizar respuestas. Significa entender qué busca realmente el entrevistador con cada pregunta y adaptar tu historia a ello. Estas son las 20 que más se repiten — las he visto hacer una y otra vez en procesos reales — con lo que evalúa cada una y cómo responder aunque no tengas experiencia.

Antes de la entrevista: la regla de los 3 bloques
Toda entrevista evalúa tres cosas: ¿puedes hacer el trabajo? ¿quieres hacerlo? ¿encajas con el equipo? Si preparas tus historias pensando en estos tres bloques, cubrirás el 90% de las preguntas posibles sin memorizar nada.
| Bloque | Preguntas típicas | Lo que evalúa |
|---|---|---|
| ¿Puedes? | "¿Cuáles son tus puntos fuertes?", "¿Tienes experiencia en X?" | Competencia y capacidad |
| ¿Quieres? | "¿Por qué este trabajo?", "¿Dónde te ves en 5 años?" | Motivación y encaje con el rol |
| ¿Encajas? | "¿Cómo trabajas en equipo?", "¿Cómo gestionas el estrés?" | Cultura, actitud y personalidad |
Preguntas de presentación (1–3)
Lo que buscan: un resumen profesional claro, no tu biografía.
Ejemplo: "Estoy en último año de Informática en la UPM. Este curso he participado en dos proyectos de desarrollo web en equipo y en verano trabajé de repartidor, lo que me enseñó a gestionar el tiempo bajo presión. Busco mi primera experiencia en backend para aplicar lo que sé de Python y bases de datos."
Lo que buscan: que hayas investigado la empresa. "Porque necesito trabajo" es honesto y descartable a la vez.
Ejemplo: "Lleváis dos años siendo pioneros en el uso de IA en logística, un caso que estudié en clase. Me gustaría contribuir a eso desde el equipo de datos."
Lo que buscan: autoconocimiento con pruebas, no adjetivos.
Ejemplo: "Organizado (gestiono mis proyectos académicos con Notion), aprendo rápido (aprendí React en dos semanas para el proyecto final) y escribo bien — redactaba los informes de todos mis grupos."
Experiencia y habilidades (4–8)
Si no la tienes, no digas "no" a secas: "Experiencia laboral formal no, pero en mi proyecto de fin de grado usé X para Y con Z resultado. Estoy segura de poder adaptarlo rápido a este contexto."
Lo que buscan: madurez, no el truco del "soy demasiado perfeccionista".
Ejemplo: "Me cuesta delegar en trabajos de grupo porque quiero controlar la calidad. Lo trabajo definiendo bien los entregables desde el principio y confiando más en el equipo."
Usa la técnica STAR (Situación → Tarea → Acción → Resultado): "En un trabajo de grupo, dos compañeros discrepaban del enfoque. Organicé una reunión, fijamos criterios objetivos y votamos. El resultado final fue mejor que cualquiera de las dos propuestas originales."
No hace falta que sea laboral. Organizar un torneo, sacar una asignatura imposible mientras trabajabas, montar un canal con audiencia. Lo que evalúan es qué consideras tú un logro y cómo lo cuentas: con cifras y proceso, no con humildad falsa ni con humo.
Ejemplo: "Lista de tareas por prioridad real — qué pasa si esto no se hace hoy — y bloques de tiempo. En época de exámenes compaginaba clases, entregas y trabajo de fin de semana con un calendario semanal; llegué a todo sin suspender nada."
Motivación y futuro (9–12)
Ni "dirigiendo esta empresa" (arrogante) ni "no lo sé" (sin ambición): "Me gustaría haber consolidado experiencia en [área] e ir asumiendo más responsabilidad. No sé la forma exacta, pero sé que quiero crecer en este sector."
Nunca hables mal de una empresa o jefe anterior — el entrevistador se imagina a sí mismo como el siguiente de la lista. Habla de búsqueda de nuevos retos o de especialización.
Aquí se cae la mitad de los candidatos. Diez minutos en la web corporativa, su LinkedIn y una búsqueda de noticias recientes te ponen en el otro 50%. Menciona algo concreto: un producto, una expansión, un premio.
La honestidad tranquila gana: "Sí, estoy en un par de procesos, pero este puesto me interesa especialmente por [razón concreta]". Estar demandado no te penaliza; mentir y que se note, sí.
Preguntas situacionales (13–16)
Ejemplo: "Mantener la calma, escuchar sin interrumpir, y centrarme en resolver: 'entiendo su molestia, vamos a solucionarlo'. Si la situación se desborda, avisar al responsable. Nunca entrar al choque."
Lo que buscan: responsabilidad. "Avisar cuanto antes a quien corresponda, proponer cómo corregirlo y aprender para que no se repita. Un error escondido siempre sale más caro que uno comunicado."
"Al principio escuecen, como a todos. Pero he aprendido a separar la crítica de mi persona: si tiene razón, es información gratis para mejorar; si no la tiene, lo argumento con tranquilidad."
"Primero hablar con él directamente — a veces hay razones que no ves. Si no cambia nada, redistribuir el trabajo para salvar el plazo e informar al responsable con hechos, no con quejas."
Las preguntas trampa (17–20)
Investiga el rango de mercado antes (Glassdoor, InfoJobs Salarios) y responde con horquilla: "Por lo que he visto para este rol en Madrid, el rango está entre X e Y. Me encajaría dentro de ese rango, aunque ahora mismo lo que más valoro es el aprendizaje y el encaje."
No compares con candidatos que no conoces; véndete a ti: "No sé cómo son los demás candidatos, pero yo ofrezco [combinación concreta: disponibilidad total + B2 de inglés + experiencia real de cara al público]. Y tengo verdadero interés en quedarme y crecer aquí, no en estar de paso."
No evalúan tu técnica de venta, sino tu reacción ante lo inesperado. La clave: preguntar antes de vender. "¿Escribes mucho a mano? ¿Qué usas ahora?" — quien pregunta antes de ofrecer demuestra más madurez comercial que quien recita ventajas.
Nunca digas que no. Tres que funcionan siempre: "¿Cómo es el proceso de incorporación?" · "¿Cómo mediríais el éxito en este puesto los primeros 6 meses?" · "¿Cómo describirías el ambiente del equipo?". Y una potente si te atreves: "¿Hay algo en mi perfil que os genere dudas y que pueda aclarar ahora?"
Caso práctico: la entrevista de Paula
Paula, 19 años, llegó a orientación tras "fallar" dos entrevistas para dependienta. Al simular una entrevista, el diagnóstico fue rápido: respuestas de una frase, mirada al suelo y un "no sé" ante la pregunta del sueldo. No era un problema de valía — era falta de preparación estructurada.
Preparamos exactamente tres cosas: su historia de presentación de 30 segundos (pregunta 1), dos anécdotas reales en formato STAR que sirvieran para casi cualquier pregunta situacional (el mercadillo del instituto y los niños que cuidaba), y una horquilla salarial investigada. Total: dos tardes de preparación.
En la siguiente entrevista le hicieron 9 de las 20 preguntas de esta lista — incluida la del bolígrafo, versión "véndeme esta camiseta". Contestó con sus dos anécdotas adaptadas y consiguió el puesto. Su resumen, que suscribo palabra por palabra: "no es que ahora sepa más, es que ya sabía qué me iban a preguntar".
Preguntas frecuentes
Dos copias impresas del CV, bolígrafo y DNI. Portfolio si el puesto lo justifica. Móvil en silencio total antes de entrar.
¿Cómo me visto si soy joven?
Un punto más formal que el día a día del puesto. Ante la duda, mira fotos del equipo en la web o LinkedIn de la empresa y súbele medio punto.
¿Y si me quedo en blanco?
Pide unos segundos con naturalidad: "buena pregunta, déjame pensarlo". Valoran la reflexión, no la velocidad.
¿Envío mensaje después de la entrevista?
Sí: email breve de agradecimiento en 24 horas. Lo hace tan poca gente que destaca solo.
¿Cuánto dura una entrevista de primer empleo?
Entre 20 y 45 minutos. Que se alargue suele ser buena señal: significa interés.
Recursos útiles
- InfoJobs — Guía completa de entrevistas — Consejos y preguntas frecuentes por sector.
- Glassdoor — Preguntas reales por empresa — Candidatos comparten las preguntas que les hicieron en empresas concretas.
- SEPE — Orientación profesional — Guías oficiales y sesiones gratuitas con orientadores.


